¿Por qué necesito más hierro durante el embarazo?

El embarazo es una experiencia única, pero también una etapa muy exigente. A pesar de que el cuerpo está diseñado para ello, necesitará asegurarse de que cuenta con todos los nutrientes necesarios para que todo salga bien. El hierro está implicado en muchos procesos del cuerpo: transporta el oxígeno por el cuerpo, produce energía en los músculos, ayuda a concentrarse y combate las infecciones.1-3 Pero, durante el embarazo, necesitará hierro para todo lo anterior y para desempeñar nuevas funciones, como la formación de una placenta sana, ayudar en el crecimiento del bebé y protegerse de las pérdidas de sangre durante el parto.4


El hierro y tú


El hierro es importante, no solo para que su cuerpo funcione de un modo correcto, sino para afrontar todos los cambios que se producen en él cuando queda embarazada.
 

La placenta

La placenta es un nuevo órgano que se desarrolla durante el embarazo. El oxígeno y los nutrientes de la sangre viajan a través de la placenta y el cordón umbilical hasta llegar al bebé. Asimismo, los desechos que genera el bebé son transportados también a través del cordón umbilical y la placenta para que el cuerpo los elimine.5 Esta transferencia de nutrientes y desechos tiene lugar a través de la sangre de los vasos sanguíneos, y el hierro es fundamental para que esta sangre se forme.1,6
 

Sangre adicional

Durante el embarazo, la cantidad de sangre que circula por el cuerpo prácticamente se duplica. Esta sangre adicional es fundamental para llevar los nutrientes a la placenta y para recoger los desechos del bebé. La sangre está compuesta de plasma y de células. Una de las células más importantes son los glóbulos rojos, que aumentan durante el embarazo en un 35%. Para ello, el cuerpo necesita hierro,7 tanto para la sangre de la madre como para la sangre del bebé.


 

El hierro y su importancia para un embarazo sano


Para lograr un embarazo exitoso, es importante mantener unos niveles adecuados de hierro.8 Padecer anemia por déficit de hierro durante el embarazo puede provocar que su hijo nazca antes de tiempo (prematuro) o que pese menos de lo habitual.8

Existen varios factores que pueden aumentar el riesgo de sufrir déficit de hierro o anemia ferropénica:

  • Haber tenido niveles de hierro bajos antes de quedarse embarazada.
  • Tener más hijos, especialmente si se llevan poco tiempo.
  • Esperar gemelos o mellizos.4

Si padece anemia ferropénica durante el embarazo, es probable que sus niveles de hemoglobina sean bajos y que sea más complicado hacer frente a las pérdidas de sangre durante el parto.4 Los niveles bajos de hemoglobina después del parto pueden aumentar las posibilidades de padecer depresión posparto,9 reducir la calidad de la leche materna10 y dificultar el cuidado del bebé.11

Para saber más sobre el hierro que necesita tras el nacimiento de su bebé, consulte el apartado «Parto y primeros días».

La cantidad de hierro que necesita su cuerpo cambia a lo largo del embarazo. Durante el primer trimestre, tendrá reservas de hierro debido al cese de la menstruación, pero durante el segundo y el tercer trimestre, la necesidad de hierro aumentará.7 De hecho, necesitará consumir un 50% más de hierro que antes de quedarse embarazada.12

Por suerte, el cuerpo está diseñado para obtener tanto hierro como sea posible de los alimentos, y la absorción del mismo cambia para adaptarse a las necesidades del bebé. Cuando esté embarazada de 30 semanas, su cuerpo trabajará para absorber casi el 90% del hierro que ingiera (el triple que a las ocho semanas)7. Asimismo, puede ayudar a su cuerpo a adaptarse a este estado mediante una dieta rica en hierro. Es importante que le pregunte a su médico o matrona qué puede consumir durante el embarazo, ya que algunos alimentos, como el hígado13 o algunos tipos de pescado,14 deben evitarse a lo largo de estos meses.

El hierro y la salud del bebé

El hierro es necesario para que todos los órganos funcionen correctamente, especialmente cuando se están desarrollando.15 El cuerpo del bebé utiliza el hierro que obtiene de la madre para formar, en primer lugar, glóbulos rojos. Si el hierro no es suficiente, algunas partes del cuerpo no podrán desarrollarse de forma correcta. El corazón, los músculos y el cerebro del bebé que se está desarrollando pueden quedarse sin la cantidad de hierro necesaria.4 El sistema inmunitario del bebé (que le ayuda a combatir las infecciones después de su nacimiento) también puede verse afectado.15 El hierro es tan importante para el desarrollo de un cerebro sano, que los hijos de madres con niveles bajos de hierro pueden tener un coeficiente intelectual inferior.4

El bebé no necesita el hierro únicamente para crecer durante el embarazo, sino que también es fundamental para su crecimiento posterior.15 Dado que la leche materna no contiene demasiado hierro,16 el bebé emplea las reservas que ha almacenado durante su formación en el útero. Un bebé sano y que ha nacido a su debido tiempo tendrá unos niveles de hierro suficientes para seguir creciendo con normalidad hasta que cumpla los 6 meses aproximadamente.16 Después, comenzará a obtenerlo de los alimentos sólidos que coma o de la leche artificial. Para saber más sobre el hierro y su bebé después del nacimiento, consulte nuestro apartado «El hierro y su bebé» 

Si los niveles de hierro de su bebé son bajos pero aún no ha desarrollado anemia por déficit de hierro,15 debe asegurarse de seguir una dieta rica en hierro.

Los suplementos de hierro innecesarios no son saludables ni para la madre ni para el bebé, por lo que debe acudir a su médico antes de añadir un suplemento a su dieta, especialmente si no presenta síntomas de déficit de hierro.